Envejecimiento saludable: Proteínas recomendadas para la tercera edad
Conforme vamos envejeciendo, lus humanos requerimos de diferentes tipo de alimentos para garantizar que el cuerpo sigue funcionando adecuadamente. Entre ellos, las proteínas juegan un papel crucial para preservar la masa muscular, mantener una buena movilidad y garantizar una óptima calidad de vida. Sin embargo, la ingesta de proteínas en la tercera edad suele ser insuficiente, lo que puede llevar a problemas como la sarcopenia, una condición caracterizada por la pérdida progresiva de masa muscular y fuerza.
En este artículo, exploraremos la importancia de la proteína en los adultos mayores, cuáles son las mejores fuentes y cuánta cantidad se recomienda consumir para un envejecimiento saludable.
¿Por qué es importante la proteína en la tercera edad?
El cuerpo humano necesita proteínas en todas las etapas de la vida, pero en la vejez su importancia se vuelve aún mayor. Según un estudio publicado en La Revista Médica Nutricion Emocional, las personas mayores que consumen suficiente proteína tienen menor riesgo de caídas, fracturas y hospitalizaciones.
Algunos de los principales beneficios del consumo adecuado de proteínas en adultos mayores incluyen:
- Prevención de la sarcopenia: La pérdida de masa muscular es común al envejecer, pero una dieta rica en proteínas puede ralentizar este proceso y preservar la fuerza.
- Mejor recuperación ante enfermedades y cirugías: Las proteínas son esenciales para la regeneración de tejidos, lo que ayuda en la recuperación tras una enfermedad o cirugía.
- Fortalecimiento del sistema inmunológico: Un consumo adecuado de proteínas mejora la capacidad del cuerpo para combatir infecciones y enfermedades.
- Mantenimiento de una buena calidad de vida: La movilidad y la independencia en la tercera edad dependen en gran medida de la salud muscular, la cual se ve favorecida por una dieta rica en proteínas.

¿Cuánta proteína necesita una persona mayor?
Las recomendaciones generales de ingesta de proteínas en adultos mayores han sido objeto de estudio durante años. Según la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN), los adultos mayores deben consumir entre 1.0 y 1.2 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día. Para aquellos con enfermedades crónicas o en proceso de recuperación, la cantidad puede aumentar hasta 1.5 g/kg/día.
Para ilustrarlo mejor, una persona de 70 kg debería consumir al menos 70 a 84 gramos de proteína al día para mantener su masa muscular y prevenir problemas asociados con el envejecimiento.
Las mejores fuentes de proteína para la tercera edad
No todas las proteínas son iguales y por eso es importante elegir proteínas de alta calidad que sean fáciles de digerir y que aporten todos los aminoácidos esenciales. En nuestra cultura mexicana no es dificil incluir proteínas en os alimentos de cada día, nuestra dieta incluye muchas carnes, tacos, etc. Pero lo importante es que esas proteínas no contengan niveles altos de grasa o que sea proteínas dificiles de digerir. Prueba cambiar las albondigas en caldillo y frijoles, por una pasta con pollo y aceite de oliva.
A continuación, presentamos las principales fuentes de proteína recomendadas para adultos mayores:
1️⃣ Proteína de origen animal
Este tipo de proteínas es considerada de alto valor biológico, ya que contiene todos los aminoácidos esenciales en proporciones adecuadas.
- Carnes magras: El pollo, el pavo y la carne de res magra son buenas opciones para mantener la masa muscular sin aumentar el consumo de grasas saturadas.
- Pescado y mariscos: Son una excelente fuente de proteína, además de aportar Omega-3, un nutriente esencial para la salud del corazón y el cerebro.
- Huevos: Contienen proteínas de alta calidad y son una opción versátil y accesible.
- Lácteos y sus derivados: Productos como el yogur griego, el queso cottage y la leche fortificada proporcionan proteínas de fácil digestión.
2️⃣ Proteína de origen vegetal
Las proteínas vegetales son ideales para complementar la dieta y aportar fibra, lo que ayuda a la digestión y previene problemas como el estreñimiento.
- Legumbres: Lentejas, garbanzos y frijoles son opciones ricas en proteínas y fibra.
- Frutos secos y semillas: Almendras, nueces, chía y linaza no solo aportan proteínas, sino también grasas saludables.
- Quinoa y amaranto: Son considerados pseudocereales con un perfil proteico completo.
- Tofu y soya: Opciones excelentes para quienes buscan alternativas vegetales de alto valor proteico.
3️⃣ Suplementos de proteína
En algunos casos, cuando la ingesta de proteínas a través de la alimentación no es suficiente, los suplementos pueden ser una opción. Los suplementos de proteína, como el suero de leche o la proteína de soya, pueden ayudar a mejorar la masa muscular en adultos mayores cuando se combinan con ejercicio.
Es importante que estos suplementos sean consumidos bajo la supervisión de un médico o nutriólogo, ya que un exceso de proteína podría generar problemas renales en personas con predisposición.

Consejos para mejorar la ingesta de proteínas en adultos mayores
A veces, los adultos mayores pueden experimentar una disminución del apetito, lo que dificulta la ingesta de proteínas necesarias. Aquí algunos consejos para mejorar su consumo:
✅ Distribuir el consumo de proteínas a lo largo del día: No concentrar toda la ingesta en una sola comida, sino incluir proteínas en desayuno, almuerzo y cena.
✅ Optar por preparaciones fáciles de masticar y digerir: Carnes molidas, huevos revueltos y yogures pueden ser más fáciles de consumir para quienes tienen problemas dentales.
✅ Añadir proteínas en batidos y licuados: Se pueden hacer licuados con leche, yogur, frutas y frutos secos para aumentar el aporte proteico de manera natural.
✅ Acompañar con ejercicio: La actividad física, especialmente los ejercicios de resistencia, ayuda a que la proteína consumida se convierta en masa muscular en lugar de ser eliminada.
Proteínas y calidad de vida: una relación inseparable
El impacto de la proteína en la calidad de vida de los adultos mayores es indiscutible. La nutrición adecuada es clave para el envejecimiento saludable, y que la ingesta proteica es uno de los factores más importantes para mantener la independencia y la funcionalidad en la tercera edad.
Asimismo, la investigación de Bauer et al. (2013) publicada en Ageing Research Reviews confirma que una dieta rica en proteínas combinada con actividad física regular es una estrategia efectiva para reducir el deterioro muscular asociado con el envejecimiento.
Un llamado a priorizar la nutrición en la tercera edad
Envejecer de manera saludable depende en gran medida de la alimentación. Garantizar un consumo adecuado de proteínas no solo previene enfermedades, sino que también permite a los adultos mayores mantenerse activos, independientes y con una mejor calidad de vida.
Si deseas conocer más sobre alimentación y bienestar en la tercera edad, te invitamos a seguir explorando nuestro blog, donde encontrarás información valiosa para vivir esta etapa con plenitud.