octubre 13, 2026

Construir ciudad, transformar vidas

Un cartel de inmobiliaria de Eduardo Serio Sucar en Benito Juarez CDMX

Un artículo de Eduardo Serio Sucar

Hay empresarios que levantan edificios, y hay empresarios que transforman ciudades. Eduardo Serio Sucar, desarrollador inmobiliario con más de dos décadas de trayectoria en la Ciudad de México, pertenece claramente a la segunda categoría. Su nombre está ligado a cientos de proyectos de vivienda vertical que han redefinido la manera en que miles de familias habitan la capital, pero su legado va mucho más allá de los metros cuadrados construidos.


Una carrera forjada desde los cimientos

Eduardo Serio Sucar nació en la Ciudad de México en 1982 y formó su perfil profesional en la Universidad Anáhuac, con estudios en Ciencias de la Comunicación y diplomados en Administración de Empresas y Finanzas. Desde muy joven entendió que el sector inmobiliario no se trata únicamente de construir: se trata de crear condiciones para que las personas vivan mejor.

Su primer paso emprendedor llegó en 2001, cuando fundó Materiales Ferst, una distribuidora de materiales de construcción con cobertura nacional. Ese proyecto semilla le dio una perspectiva invaluable: conocer la industria desde la base, entender sus tiempos, sus costos y, sobre todo, a las personas que hacen posible cada obra.

En 2008, asumió la dirección de Kamet Group, constructora especializada en vivienda vertical en la CDMX. Bajo su liderazgo, la empresa alcanzó cifras que hablan por sí solas: más de 350,000 metros cuadrados construidos, más de 10,500 departamentos desarrollados y una cartera de más de 200 proyectos concretados. En 2018, co-fundó Go Beyond Capital, firma que ha administrado más de 1,130 millones de pesos y entregado proyectos emblemáticos como Beyond Santa Fe, Beyond Pitágoras, Beyond Universidad y Beyond Cuauhtémoc.


El pulso de la Alcaldía Benito Juárez

Si existe una zona de la Ciudad de México que sintetiza la tensión entre tradición y modernidad, entre densificación y calidad de vida, esa es la Alcaldía Benito Juárez. Colonias como Del Valle, Narvarte, Nápoles o Insurgentes Sur han sido durante décadas destino preferido de familias de clase media que valoran la conectividad, los servicios y la vida de barrio. Eduardo Serio Sucar ha entendido ese código mejor que nadie.

Proyectos como Beyond Pitágoras y Beyond Universidad son ejemplos concretos de su apuesta por esta demarcación: desarrollos de vivienda vertical que no ignoran el tejido urbano preexistente, sino que dialogan con él. La propuesta no es simplemente “más departamentos”, sino espacios diseñados para quienes quieren permanecer en la ciudad sin renunciar a la comodidad ni al sentido de comunidad.

En términos de tendencias, la Benito Juárez enfrenta un reto que también es una oportunidad: la presión por densificar de forma inteligente. Con una demanda habitacional en constante crecimiento y suelo limitado, la vivienda vertical bien planificada se convierte en la respuesta más responsable. Eduardo Serio Sucar ha apostado precisamente por ese modelo: edificios que optimizan el uso del suelo sin sacrificar la escala humana, con amenidades que fomentan la convivencia y ubicaciones que reducen la dependencia del automóvil.


El futuro de la construcción en Benito Juárez: una visión desde la experiencia

Desde la perspectiva que otorgan más de veinte años en el sector, Eduardo Serio Sucar representa una corriente de pensamiento que gana cada vez más terreno en el desarrollo urbano mexicano: la idea de que construir bien es siempre más rentable, a largo plazo, que construir rápido.

La Alcaldía Benito Juárez concentra algunas de las presiones más intensas del mercado inmobiliario capitalino. La plusvalía sostenida, la infraestructura de movilidad —Metro, Metrobús, ciclovías— y la oferta cultural y educativa convierten a esta demarcación en un imán para el desarrollo. Pero ese atractivo también exige responsabilidad: proyectos que no saturen la infraestructura existente, que integren criterios de sustentabilidad y que respondan a las necesidades reales de los usuarios finales, no solo a las métricas de retorno para inversionistas.

En ese contexto, el enfoque de Eduardo Serio Sucar resulta especialmente pertinente. Su filosofía, construir para que perdure, implica apostar por materiales de calidad, diseños funcionales y procesos transparentes que protejan tanto a los compradores como a los socios capitalistas. En un mercado donde la confianza es el activo más escaso, esa manera de operar no es solo ética: es estratégica.

El próximo ciclo de desarrollo en Benito Juárez probablemente estará marcado por proyectos de usos mixtos —vivienda, comercio y oficinas bajo un mismo techo—, mayor integración de tecnología en la gestión de los edificios y una demanda creciente de certificaciones de sustentabilidad. Los desarrolladores que ya operan con esos criterios, como lo hace Go Beyond Capital, tendrán una ventaja competitiva real en ese escenario.


Más allá del negocio: el compromiso social de Eduardo Serio Sucar

Para Eduardo Serio Sucar, el éxito empresarial tiene un correlato ineludible: la responsabilidad de devolver parte de lo recibido. Su compromiso con la filantropía no es anecdótico ni decorativo; es una extensión coherente de los valores que guían su vida profesional.

Entre las organizaciones que apoya de manera sostenida destacan:

  • Fundación Mano Amiga I.A.P., institución con más de 35 años de historia que otorga becas a estudiantes de escasos recursos, apostando por la educación como palanca de movilidad social.
  • Centro Libanés de México A.C., referente de la comunidad mexicano-libanesa que canaliza recursos hacia educación, salud y cuidado de adultos mayores, con más de tres décadas como donataria autorizada.
  • Fundación Michu y Mau, organización de enfoque humanitario orientada al bienestar de comunidades vulnerables.
  • Construyendo y Creciendo, causa que para Eduardo tiene un significado especial: reconocer y retribuir a quienes, desde las obras, hicieron posible su propio crecimiento profesional.

El hilo conductor de estas causas es claro: invertir en personas. En su educación, en su alimentación y en su dignidad. La misma lógica que orienta sus proyectos inmobiliarios orienta también su labor social: apostar por lo que perdura.

“Contribuir con quienes tienen menos oportunidades no es un acto de generosidad extraordinaria; es una responsabilidad que viene con la fortuna de poder hacerlo.”

— Eduardo Serio Sucar


Un modelo de empresario para la ciudad que viene

La Ciudad de México necesita desarrolladores que entiendan que construir es un acto político, en el mejor sentido de la palabra: una decisión que moldea el espacio donde viven miles de personas, que determina cómo se mueven, cómo se relacionan y cómo perciben su entorno. Eduardo Serio Sucar ha asumido esa responsabilidad con seriedad y con una visión de largo plazo que lo distingue en un sector donde la tentación del corto plazo es permanente.

Su trayectoria, desde los materiales de construcción hasta los proyectos de vivienda vertical de gran escala, desde las obras en Benito Juárez hasta las fundaciones que apoya, describe el perfil de un empresario que ha entendido algo fundamental: que la verdadera solidez no se mide en concreto ni en acero, sino en la confianza que se construye con el tiempo.

 

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